Como viajar con poco dinero

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lunes, 29 de noviembre de 2010

Ya podemos ir ahorrando


A veces se tiende a decir que el hombre ya ha descubierto todos los paraísos del planeta, y, si bien resulta difícil encontrar un lugar del mundo que su planta no haya hollado, hay rincones maravillosos que aún conservan la pureza de una belleza virgen.

Es el caso de Nueva Zelanda. Situado en Oceanía, junto a la colosal isla continental de Australia, este país es un constante desafío a los sentidos, avasallando a su visitante con una sucesión de vergeles naturales y cordilleras solemnes y poderosas. Nueva Zelanda es el país del mundo con mayor número de parques nacionales y la conservación de su patrimonio natural es un deber inexorable para todos sus dirigentes.

Viajar a Nueva Zelanda es caro. Lo mejor es tratar de llegar hasta Sidney y, una vez allí, contratar un vuelo barato. Una enorme inversión de dinero que, sin embargo, se verá totalmente satisfecha al asistir a su despliegue de belleza.

Aquí os dejo este vídeo como prueba

sábado, 27 de noviembre de 2010

Mercadillos de navidad europeos

Uno de los mayores atractivos que presentan las ciudades europeas durante el período navideño son los mercadillos de Navidad. Ciudades como Berlín, Praga o Viena decoran sus calles con miles de puestos ambulantes. Plazas y calles de las ciudades ofrecen miles de aromas, luces y sonidos que nos evocan el ambiente navideño. En Alemania podremos encontrar hasta 83 mercados de navidad y en Inglaterra hasta 144 mercadillos oficializados. Toma nota de los más destacados:

Mercadillos en Berlín: En Alemania ciudad por excelencia de los mercadillos navideños destacaremos uno de los más bonitos. Situado en la gran plaza frente al Castillo de Charlottenburg reconstruye un período de la historia alemana. Allí podremos encontrar miles de antiguedades de todo tipo y embriagarnos con los productos típicos y el ambiente festivo.

También en Berlín destacamos el mercadillo de Unter den Linden un mercado amurrallado en donde se reconstruyen pequeñas cabañas de madera. Disfrutaremos de la bebida típica alemana y miles de objetos decorativos típicos de estas fechas.

Mercados de Praga: Todo el encanto y la mágia de la ciudad checa se concentra durante unos días. Situado en la ciudad antigua y la Plaza de Wenceslao en el mercado de Praga encontraremos desde vídrio, joyas, marionteas, a todo tipo de figuritas locales, adornos hechos con cuerdas y maderas, dulces típicos y la bebida típica navideña hecha de té con ron. En la misma plaza de la ciudad antigua hay un precioso belén, junto al árbol de Navidad y un pequeño zoológico para los más pequeños.

Mercadillo de Navidad en Londres: El Hyden Park acoge durante estas fechas a unas 50 casetas de madera en donde podremos disfrutar de la comida típica navideña; almendras garrapiñadas, pan de jengibre o crepes. No podemos dejar de ir a ver la noria de hielo situada en el centro de la ciudad.

Mercado de Navidad en Bruselas: En este mercadillo el chocolate es el principal protagonista. Podrás disfrutar de más de 240 puestos situados en la Gran Place de Bruselas y su particular espectáculo de luces y sonidos.

Mercadillo de Navidad en Viena: Situado en la plaza del Ayuntamiento se encuentra el tradicional "Mercadillo del Niño Jesús", con más de 145 puestos en donde encontraremos figuras, juguetes y muchos productos artesanales. Destacar también en Schonbrunn los conciertos de navidad que se representan durante estos días.

Estas son solo algunas de las propuestas navideñas para recorrer Europa y disfrutar de las costumbres y ambiente festivos de las capitales europeas. También ciudades como Budapest, Basel (Suiza), Zürich o Stuttgart acogen en sus calles mercados de navidad que nos sumergen de lleno en en espíritu navideño europeo.


domingo, 21 de noviembre de 2010

Viajes para Navidad

La Navidad está a la vuelta de la esquina. Aunque las fechas navideñas actualmente se han despojado de aquella espiritualidad de antaño y es el materialismo el que satura calles y comercios de la ciudad. 

Hoy os propongo una Navidad original, disfrutar con la familia en uno de los lugares más extraordinarios que podemos encontrar y volver a recuperar la ilusión de ser niños por unos días nada más.


La Sierra de Madrid

Los alrededores de Madrid están repletos de lugares maravillosos, rincones escondidos en las sierras que el turista suele ignorar. Así, los cerros de Rascafría ocultan  bosques, claros apacibles, riachuelos cristalinos y verdores naturales. 

Detrás de los tradicionales reclamos para el viajero, destacados en las guías y en los planos, existen jardines silvestres en los que apaciguar el estrés de las ciudades. 

Los sitios web oficiales de la Comunidad ofrecen alguna información sobre esta clase de espacios, pero son el boca a boca y la visita a villas apartadas los que nos llevarán directamente a paraísos imposibles.


viernes, 5 de noviembre de 2010

Para soñar

Al alcance de pocos pero un destino muy deseable es el Parque Nacional Nahanni, situado en el territorio noreste de Cañadá y con una extensión de 4766 km2, no podemos dejar de visitar este paraiso natural. 

El precio, caro, de cualquier modo aquí os dejo un vídeo para que veáis las impresionantes imagenes de este monumento a la belleza declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. 

lunes, 11 de octubre de 2010

Asia, a un lado. Al otro, Europa. Y allá a su frente, Istanbul


A ambos lados del estrecho del Bósforo se extiende la ciudad de Istanbul, urbe milenaria con más de diez millones de habitantes. En sus callejuelas infinitas dormitan los rescoldos de un pasado glorioso y tras las sonrisas ladinas de los turcos en sus bazares se esconde el espíritu indomable de un pueblo orgulloso.

Viajar a Istanbul es una experiencia enriquecedora, sobre todo para áquel que sólo ha atravesado sus fronteras para visitar las tradicionales capitales europeas. Su trazado caótico, sus mercaderes omnipresentes, su aire misterioso, sus especias ofertadas al aire libre y la infinita acumulación de mezquitas, proyectadas hacia el cielo por sus desafiantes minaretes, arrojan al rostro del viajero las esencias más puras del mundo oriental. El tranvía y las mansiones a lo largo de la costa, las habilidades políglotas de los comerciantes, la exótica amalgama de musulmanes ortodoxos y hombres y mujeres liberales, el trasiego de los buques frente al muelle y las admirables infraestructuras del aeropuerto y algunos museos sirven como asidero para una Europa que nace y termina a sus puertas.

La ciudad parece un ente vivo, una monstruosa extensión de edificaciones levantada sin orden ni concierto, exhalando en cada callejón los hálitos inconfundibles de las ciudades del litoral mediterráneo. En su inabarcable inmensidad reside gran parte de su encanto y los mitómanos más acérrimos pueden presumir de pisar un día suelo europeo para, al siguiente, cruzar el estrecho en barco y declamar a los cuatro vientos que se hallan en el continente asiático.

Por su enorme valor militar y político, Istanbul fue considerada durante siglos un enclave de vital importancia. En tiempos de Bizancio suponía el último dique frente al impetuoso bullir de los reinos islámicos y bajo el dominio de los otomanos pasó a ser calificada como la puerta de entrada hacia un mundo diametralmente opuesto a la cristiandad europea. Ahora, diluyéndose cada vez más los linderos geoestratégicos, el viaje a la ciudad ha pasado a ser un rito iniciático para el turista, que, entre zocos y palacios, se deja hipnotizar por un mundo de raíces completamente diferentes.
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domingo, 3 de octubre de 2010

Atardecer en Nueva York

Un atardecer en Nueva York es una experiencia irrepetible para todo aquel que se acerque a la Gran Manzana. El tiempo se para por unos instantes en los que olvidamos el centro de financias con su habitual ajetreo y el ruido de la vida urbana.

Entre los majestuosos rascacielos de la urbe se esconde un sol radiante para dar paso a un mundo totalmente distinto. Y es que esta cinematográfica ciudad se transforma por completo pasando a ser las luces las reinas de la fiesta.

Relajarnos con esta vista es la mejor manera de descansar de un día de compras y turismo; pero por poco tiempo. La noche nos ofrece si cabe más posibilidades de disfrutar la ciudad. Restaurantes, pubs, discotecas o simplemente pasear entre las calles de Manhattan son algunos de los lugares a los que podemos ir.

Nueva York te deslumbrará, pero no rechazes la posibilidad de acudir a Brookyn para ver una de las postales más bonitas que la costa este norteamericana puede ofrecerte.
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