Como viajar con poco dinero

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domingo, 10 de octubre de 2010

¿Qué me dices de un spa?

Masajes, hidroterapia, circuitos termales o saunas, ¿qué mejor propuesta para comenzar el otoño?. Una escapada a cualquier balenario de nuestro país es el modo más llevadero de adentrarnos en los días cada vez más cortos, la lluvia y el frío que nos acechan a la vuelta de la esquina.

Olvidarse del estrés y del agotamiento físico producido por el trabajo diario es tarea fácil, solo tenemos que sumergirnos en el mundo de sensaciones que nos ofrece el turismo saludable.

Viajes de fin de semana son el momento perfecto para desconectar del ajetreo urbano y disfrutar de las propiedades del agua o una chocolaterapia que hará olvidar todo lo demás. Ver nevar en un jacuzzi o deslizarnos en heladas aguas para contrastar con el calor termal son solo algunas de las propuestas que se nos presentan.

Si no tenemos tiempo para una escapada nuestra opción son los balenarios urbanos. Oasis situados en el corazón de la ciudad, alejados del ruido y de la contaminación, que nos permiten conocer de la mejor manera posible la cultura del agua y sus innumerables beneficios.

Dejate embaucar por un entorno de tranquilidad y disfruta de la relajación y el anhelado descanso que estabas esperando.
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domingo, 3 de octubre de 2010

Alojarse en monasterios

Una buena opción a la hora de planificar un viaje al norte es buscar nuestro alojamiento en lugares poco comunes. Más allá de los hoteles y apartamentos tradicionales, la robusta arquitectura de esta zona de España ofrece un sinfín de monasterios y conventos apartados.

Su ubicación suele situarse en lugares recónditos, y, si bien parcos en  boato, ofertan la seguridad de un cuarto limpio y tranquilo. Complementan además sus instalaciones una variada gama de menús y desayunos, que permiten al viajero alimentarse sin excesos pero de manera correcta.


En otros tiempos fueron lugares santos y en sus muros y portones contemplamos toda la carga ancestral de milenios de veneración católica, pero el paso del tiempo han sembrado la necesidad en su seno y ahora se abren al turista como sacras pensiones al alcance de todos los bolsillos. Además de la obvia aportación monetaria, la única contraprestación que los venerables sacerdotes nos solicitarán durante nuestra estancia será la de un respetuoso silencio. 

Descansando en un centro religioso nos arriesgamos a quedar subyugados por sus cánticos rituales, pero la apacible calma del entorno será un contrapeso importante para tamaño riesgo.
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sábado, 25 de septiembre de 2010

Interrail, otra forma de viajar


Dejemos de lado la idea más tradicional de viajar y busquemos una nueva forma, más divertida y barata. Hacer un interrail por Europa ya te permite visitar varias ciudades, conocer diferentes culturas y, por qué no, aprender o practicar otros idiomas. El único requisito fundamental para empezar es comprar el billete en una estación de trenes de largo recorrido y ¡a viajar!

Esta nueva forma de conocer mundo la puede realizar cualquier persona, independientemente de la edad, aunque hay que tener en cuenta que el traslado de una ciudad a otra se tiene que hacer a través de la red de trenes, lo que reduce el cupo de viajeros a aquellos que no requieran muchas comodidades para viajar. Además hay diferentes tipos de billetes en función de los de los días que quieras estar y, también, según decidas hacer un recorrido por el interior de un mismo país o visitar diferentes ciudades de diferentes países. Como veis no hay que ceñirse a un recorrido prefijado.

Yo hice un interrail hace un año y lo recomiendo, sobre todo si no eres mayor de 26 años ya que el billete cuesta por 160 euros aproximadamente, y sólo necesitas planificarte un poco. Mi recorrido: Berlin- Paris en un total de 15 días, pasando por Ámsterdam, Brujas, Gante y Bruselas. Paro si no queréis pagar un albergue para pasar la noche, elegir un itinerario con más distancia entre las ciudades y podréis dormir en el tren.